«Me incorporé secándome las lágrimas. Me vigilaban los dos cilindros. Parecían embarcaciones construidas con tubos. Olían a aceite y de sus estómagos salía el inequívoco sonido de los retortijones, solo que metalizado. Una sensación de hiperrealidad comenzaba a apoderarse de mí y entonces la vi, iluminada en diagonal por un rayo de sol incrustado en la arenilla volátil. La vi.»


Chicas muertas

Cuatro historias de chicas que murieron y volvieron

Dos niñas regresan del más allá a la guardería donde se contagiaron de una enfermedad letal; un espectro se aparece cada noche a las dos la madrugada en la habitación de un hotel y destruye poco a poco el cráneo del huésped; las luces de un karaoke contienen los ecos y secretos de una prostituta asesinada; una sirena ejecuta su despiadada venganza sobre los hombres que la torturaron.

Chicas muertas es el primer volumen de la serie de relatos Luz y terror.

Incluye los siguientes relatos:

«[…] el autor tiene un estilo muy definido, de frases cortas y a veces cortantes; en ocasiones, formadas por una única palabra. […] Además, los relatos están plagados de imágenes particularmente plásticas, sorprendentes y originales en su misma concepción.»

[Consuelo Abellán, Sagacomic]